29 sept. 2009

Como peces en el agua!

29 de septiembre un día para no olvidar. Después de una semana unos perfeccionando el surf y otros, yo, aprendiendo a aguantarme de pie en una tabla nos hemos ido de excursión Isla Coiba. Esta isla es patrimonio de la Unesco y forma parte de la misma cadena montañosa que las Galápagos y con la suerte de que en ella habitan 4 gatos, los miembros de ANAM (Autoridad Nacional del Ambiente de Panama) .
Toda la isla y alrededores es parque nacional. Así que prohibido cazar y pescar!!! La isla tiene más de 17 especies diferentes de cocodrilos, pájaros y monos únicos en el mundo junto con un lardo etc de plantas y arboles unicos. Nosotros solo hemos ido a pasar el día pero que día!!! Roberto ha cogido otitis de tanto surfear así que el ha estado haciendo snorkeling , siguiéndonos a los buceadores y visitando la isla mientras yo hacia inmersiones y que inmersiones!!!jeje!
Hemos hecho un total de 3 inmersiones. Yo al principio estaba casi con taquicardias porque nos habían dicho que veríamos tiburones segurísimo y estaba cagadita por ello. Pero en el momento de saltar al agua no sé porque pero… bluff, se esfumaron todos mis miedos. A pesar de que el primer bicho que teníamos debajo era un tiburón!! Aaahhh!
Hemos visto trillones de peces diferentes. Hay momentos en que no puedes focalizarte en ninguno y solo te puedes quedar boqueabierta observándolo todo como si de un teatro se tratara. Mil peces de mil colores y de mil tamaños cada uno a su rollo chirimollo. Que si comiendo coral, que si molestando a la morena, que si uno persigue al otro, que si un banco de peces de paseo, que si otros que se te acercan prudentemente a mirarte, que si otros se hacen pasar por rocas, corales, etc. Incluso me atrevería a decir que ves la personalidad de cada uno!! Unos amables, otros curiosos, amenazantes, tímidos, orgullosos, delicados, graciosos, coquetos, estirados… Entre todos ellos hemos visto muchos peces de colores, barracudas, tortugas, pez pipa, pez payaso, pez ángel, pez sapo, langostas, meros enormes , morenas de varios colores y tamaños, muchos peces globo diferentes y una infinidad de peces de los que no sabemos sus nombres… y por supuesto muchos tiburones todos de punta blanca. Este, es un tiburón de arrecifes y no ataca al hombre, afortunadamente. El más grande de estos mide 2 metros asi que las taquicardias que esperaba no llegaron.
Anteriormente había buceado en arrecifes de corales, pero nunca lo había hecho a mar abierto. Coiba esta en el Pacifico y por aquí pasan muchísimas especies marinas que emigran de un lugar a otro siguiendo las corrientes. Aquí no se ven corales ya que buceas en roca. Es decir, están las rocas, nosotros y luego tooooooodo el pacifico! La verdad es que da un poco de yuyu y además estas rodeado constantemente de peces muy muy grandes!
Entre los mamíferos que vienen mas aquí en esta época del año se encuentran las ballenas jorobadas. Estas vienen a parir y luego se van con su bebe. Hemos visto dos parejas de mama con bebe desde muy de cerca. Se te pone la piel de gallina, sobretodo cuando las ves saltando fuera del agua, pegando con las aletas y la cola el mar de felicidad. En esos momentos quiero ser ballena!! Bueno pues íbamos camino de ir a hacer una inmersión cuando vimos a una mama y a su bebe como a 50 metros de la barca. Poco a poco nos acercamos hasta que mi compañera y yo saltamos al agua para verla de cerca. Bueno, yo salte unos minutos detrás suyo, a mi esto de tirarme al agua sin ver nada abajo ni arriba me da un poco de yuyu. Y cuando llegue a donde la ballena esta se había ido porque mi amiga se acerco demasiado a ella. Joo!!! Pero entonces empezamos la segunda inmersión, con dos mamas jorobadas y sus bebes a 200 metros nuestro. Una inmersión increíble, con peces enormes, tiburones por todos lados y entonces aparece un banco como de 200 peces grandes (como mis dos palmas de la mano abiertas juntas cada uno)que yo creo que no debían ni saber lo que es un humano y empiezan a rodearnos a los 3 que estábamos. Como un remolino que iba desde el fondo hasta casi la superficie nos van mirando todos los peces y nosotros, pues igual, con los ojos muy abiertos nos vamos mirando unos a otros alucinados y cuando poco a poco se empiezan a ir, noto que me tocan la mano, me giro y no me puedo creer lo que estoy viendo. 2 ballenas jorobadas!!!! Mama y bebe nadando como a 15 metros nuestro. Increíble!! Son enormeeeees y rápidamente solo podemos ver el blanco de sus aletas alejándose. Fueron unos segundos pero de estos que se hacen muy especiales y que no olvidas. Fue un momento, como dirían mis amigas de Plenitud Total!! Entonces el resto de la inmersión estuve pensando en la suerte que tenemos, estuve pensando en estos 8 meses que llevamos fuera y sobretodo, pensé que quiero dar las gracias a todos los que nos habéis impulsado y empujado a hacer este viaje sin pensarlo dos veces: la familia, los amigos, etc. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.
Curiosamente, hoy sería el cumpleaños de mi madre… y sé que gracias a ella este día ha sido de los más especiales de este viaje. Siento que nos acompaña en esta aventura. No solo el diving ha sido increíble, sino los delfines de la mañana, las 3 playas de arena blanca y solitarias en las que hemos estado, el cocodrilo que hemos visto y la puesta de sol que nos ha regalado el día de hoy han hecho que este sitio lo recordemos por siempre.
Al cabo de dos días después del éxito del primer diving decidi repetir la sesión. Esta vez volvimos a ver casi todos los animales anteriores excepto la Ballena Jorobada, pero como compensación vimos un banco precioso de mantas enanas (un poco menos de 1 metro!) o school como llaman aquí a los bancos, Electric Rays, wahoos, muchas tortugas verdes, angulas, snuppers, butterflys, truiggerfish, trevally bigeye y yo no lo vi, afortunadamente, pero un bull shark como de 2 metros nos paso nadando por encima.
Colgamos algunas fotos nuestras y de los compañeros de diving (del 1er dia que no son ni un 10% de lo espectacular que es esto) para que os sumerjáis por unos segundos bajo el agua con nosotros.
Faltan aun fotos de debajo del agua que en cuanto las tenga las cuelgo. Mientras tanto pinchad en la tortuguita y apareceran otras fotos!

Un beso a todos,

Uschi

19 sept. 2009

Playa de Muerto, Indígenas y tortugas

Después de dos semanas recorriendo el interior del Darien por la selva y sus ríos color chocolate, ahora nos vamos a Playa de Muerto, un poblado indígena del que poco sabemos, salvo que el lugar es muy bonito. La llegada fue alucinante ya que la entrada a la playa es bastante peligrosa. Hay que pasar entre unas rocas y surfear a la vez las grandes olas del pacifico que rompen en la playa. Así que la llegada suele ser a todo gas entre las olas para luego frenarte en la playa. Al llegar no recibieron algunos del pueblo y nos llevaron a la cabaña para los visitantes. Un pequeño palacete comparado con los otros lugares en que hemos dormido en el Darien. La cabaña tenia colchón, hamaca en rente de la playa y un baño con ducha! Era perfecta!
Después de dejar las mochilas tuvimos que ir a registrarnos al puesto de policía de la playa. Para poneros en situación, estamos a 4 horas por mar de la frontera con Colombia y al ladito de la selva que a su vez une ambos países y donde el narcotráfico se mueve entre las olas. Los polis enseguida te toman los datos y se acabaron convirtiendo en nuestros amigos y defensores, como veréis en un rato, de la particular guerra que Roberto y yo declaramos al pueblo. Y es que al cabo de unos minutos nos enteramos de que venían a diario tortugas a anidar a esta playa. La alegría que nos invadió al enterarnos fue inmensa, vamos a poder ver tortugas marinas poniendo huevitos!!! Aunque instantes más tarde nos avisaron de que el pueblo y los perros acaban cada mañana con todos los huevos puestos durante la noche. Algo penado por la ley, puesto que están en grave peligro de extinción, pero en estos rincones no hay ley que valga. Que bajón! Pero ahí empezó todo. Decidimos vigilar toda la noche las tortugas y disimular los nidos para que al día siguiente el pueblo y los perros no los encontraran. La primera noche fue increíble. Vinieron creo 3 tortugas de las cuales vimos 2. Es realmente impactante cuando ves la dedicación y empeño en hacer el nido. En total están como 40 minutos fuera del agua, algunas más incluso porque hacen un par de nidos en el suelo antes de poner los huevos de verdad. Cuando deciden hacer el nido empiezan a excavar a conciencia y con las patas traseras incluso cogen la arena como si fueran unas manos y tiran la tierra lejos. Cada rato las oyes respirar… impresiona mucho, ya que es el único ruido que emite el animal, son muy sigilosas. Otra cosa que impresiona son los ojos, ya que están llorando constantemente. En el pueblo cuenta la leyenda que lloran para transmitir compasión al que quiera matarlas, pero creo que no sirve de mucho. Cuando han cavado lo suficiente, empiezan a poner los huevos que son como pelotas de ping-pong. A continuación tapan el nido, lo disimulan como pueden y vuelven al mar. Ahora empieza nuestro trabajo, tapar el rastro y el nido. Parece algo fácil, pero el pueblo no es tonto y no se deja engañar fácilmente. La gente del pueblo se levanta entre las 5 y las 6 y empiezan a localizar los nidos así que nosotros madrugábamos con ellos para hacer de vigilantes. El nido que había a la vista de nuestra cabaña sobrevivió pero los que no podemos ver ni nosotros ni la policía desaparecen. No dejan ni un huevo de los 100 0 150 que pone la tortuga! Es indignante! Y no los comen por hambre, sino por placer. Y lo peor ocurre 2 playas mas allá, donde una mujer tiene a sus puercos sueltos y estos se los comen todos. Con Roberto comentamos hasta 30 agujeros (unos 5000 huevos saqueados). Es muy triste. Hemos hablado con todo el pueblo, le hemos explicado las consecuencias de comerse los huevos por activa y por pasiva, al alcalde, los niños, maestros, madres, abuelos, etc. Ellos nos escuchan pero… les entra por una oreja y les sale por la otra. Además antes solamente vivían 20 personas y ahora viven más de 100. A este ritmo en 10 anos no tienen ninguna tortuga. Ellos mismos dicen que hace 15 anos sabían a la playa más de 20 tortugas por noche, ahora en cambio solo 4 o 5 por noche. Y es que las tortugas ponen sus huevos en la misma playa en la que nacieron. Así pasamos 5 días, descansando, leyendo, vigilando nidos, paseando nadando, disfrutando de las puestas de sol y también enseñando y amenazando al pueblo. Por las noches, con los polis viendo las tortugas y disimulando sus huellas y nidos en la arena. En estos días estamos seguros de que por lo menos 6 nidos nadie los va a encontrar!! A parte de la gran decepción por el caso de las tortugas nos han tratado y cocinado mejor que en ningún otro lugar del Darien…
Nos llevamos un recuerdo muy especial de un francés, Armando, que descubrió este paraíso hace 35 años y ahora lleva un tiempo viviendo aquí. Nos traía cocos, naranjas, y nos enseno los alrededores y tuvimos conversaciones muy amenas.
Desde luego no olvidaremos nunca este lugar, por lo bueno y por lo malo. Al llegar a Panamá nos hemos puesto en contacto con 2 organizaciones que tienen programas de educación medioambiental y de protección a la fauna y flora y les hemos contado nuestra experiencia. Quizás ellos puedan hacer algo más que nosotros. Ya os contaremos!
No queremos que el caso de las tortugas “manche” el expediente de esta maravillosa comunidad indígena. Llevan cientos de años viviendo por estas tierras y tienen un respeto enorme por la naturaleza, por la selva, por sus tierras, árboles, plantas y un largo etc, y en parte gracias a ellos el Darien sigue siendo lo que es. La práctica de comer huevos es más o menos reciente, porque antes eran nómadas y hace tan solo 30 anos solo vivían 2 familias en esta playa. Ahora ya hay todo un pueblo instalado y el impacto es mucho mayor. Viven de la naturaleza, apenas contaminan y tienen costumbres que muchos deberíamos adoptar. Y lo peor de todo es que sus playas se llenan de plásticos y basuras que nosotros, tiramos al mar en nuestro mundo desarrollado. Creednos que es difícil y extraño pedirles y discutir con ellos para que cuiden a las tortugas cuando son ellos quienes están cuidando todo lo demás mientras nosotros, los occidentales, destruimos el planeta.
Nada más por hoy! Ahora estamos en la capital de nuevo, con Ana, Olivia, Dani y Benja, reponiendo fuerzas y organizando nuestra próxima aventura! Estamos pensando ir a bucear a un parque natural a ver tortugas y tiburones! Ya os contaremos!!! Esperamos vuestros comentarios ok??
Os dejamos las fotos aquí!
Un beso a todos! Cuidaros!
Uschi y Robert

18 sept. 2009

Sambu Rio Arriba!!!

Rio Sambu pertenece a la comarca indígena de los Embera. Desde donde estamos se puede navegar rio arriba durante 5 o 6 horas hasta llegar a la última de las 6 comunidades que están en el medio de la selva. Cuando uno tiene que desplazarse por agua tiene la opción de pagar el viaje especial (100$ aprox) pero nosotros intentamos evitar pagar esas cantidades preguntando a toooodo el pueblo cuales son los próximos viajes. Así nos enteramos de que una persona que nos dijeron que era una “autoridad del gobierno” tenía que subir a Jingurudo, una comunidad casi al final del rio y a cambio de 3 galones (12$) subimos con él en su piragua. Después de una parad y visita rápida a tigre (otra comunidad), navegamos durante 3 horas para llegar a nuestro destino. 3 horas de viaje increíbles rodeadas de una vegetación inmensa, con verde de todas las tonalidades, con árboles que sobresalen de la selva por su altura, más pájaros y aves de colores y tamaños infinitos y ninguna otra piragua. Allí enseguida conocimos a Héctor, que nos invito a dormir y a pasar unos días en su casa (cabaña). Héctor tiene 5 hijos y la mujer se fue con otro así que trabajo no le falta. Tiene plantaciones de arroz y café aunque no lo suficiente para alimentar a tantas bocas. Una vez más, nos toca dormir en el suelo de madera, sin colchón y sin nada, solo una sabana para evitar picaduras y una mosquitera. El primer día fue genial porque todo el pueblo celebro un congreso-reunión y eso os permitió estar todo el día jugando con los niños, tirándonos al rio, dejándonos llevar por la corriente, viendo culebras, intentando manejar las piraguas, haciendo saltos y el payaso a más no poder. Los niños estaban encantados con tantos juegos y con esos dos blanquitos que habían llegado desde tan lejos. Cada mañana aparecían los niños por la casa, preguntando qué haríamos ese día y si queríamos jugar con ellos.
Y así pasamos 3 días con ellos, jugando, leyendo, descansando, aprendiendo y empapándonos de sus costumbres y compartiendo una infinidad de momentos que no olvidaremos. Al cuarto día, queríamos volver a Sambu de nuevo para buscar el único teléfono disponible en un radio de 4 horas. No hay cobertura en ningún lugar ni posibilidades de comunicarse. Necesitábamos un teléfono para dar señales de vida en un día tan especial como el 8 de sept. (Felicidades papaaaaa!) . No fuimos capaces de encontrar a nadie que bajara, así que con las mochilas cerradas por si acaso nos fuimos al rio a bañarnos con los niños cuando de repente vimos un señor bajando a remo y con la ayuda de la corriente en una piragua llena de frutas. Negociamos con él y nos bajo a Sambu a cambio de dos galones. Qué suerte otra vez!!! De recuerdo no solo nos llevamos nuestros buenos momentos, también nos llevamos cientos de picaduras por todo el cuerpo de dos insectos uno llamado coloradilla (más pequeño que un poro de la piel) y de chitras (una pulga muy cabrona…). Han pasado 2 semanas y aun tenemos las picaduras por el cuerpo. Al llegar fuimos corriendo a la cabina de teléfonos y había una cola eterna para llamar así que decidimos ir a otro pueblo llamado Garachine que esta a media hora de chiva. Al llegar ya eran casi las 2 de la mañana en España, así que aunque no os lo creáis no pudimos llamar por teléfono. Encontramos un punto en el pueblo con la cobertura justa para enviar un sms. Aun quedan rincones así en el mundo… En Garachine no hay NADA. Por serte conocimos a la directora del colegio, que después de darle un poquito de pena, nos dejo entrar en la sala de ordenadores de la escuela y pudimos conectarnos a internet 8 minutos (ni uno más). El único lugar con acceso a internet en 15 días. En este pueblo de mala muerte estuvimos dos noches. Fue un infierno. No encontrábamos a nadie que nos llevara al siguiente destino. Cero movimiento. Y la verdad es que tuvimos un buen bajón. Por suerte decidimos aflojar la pasta y pagar los 60$ que nos costó el viaje a playa de muerto, otro paraíso todavía por descubrir.
Aqui van fotos que para mi gusto son increibles!!! Me encantan!
Esperamos haberos entretenido un ratillo!
Uschi y Robert

Al Corazón de la Selva, con un par…

Mogue es la comunidad más cercana al mar según nuestro mapa, y nosotros teníamos ganas de adentrarnos en la selva a visitar otras comunidades de esta misma tribu Seguimos improvisando en nuestro viaje y decidimos viajar hasta Sambu, para luego navegar rio arriba. Para ello podíamos ir en una piragua con motor pero los locales nos dijeron que se podía llegar andando selva a través a lo largo de dos días. Así que nos lanzamos a un treking al corazón de la selva. La primera etapa fue durísima. Anduvimos 18km selva a través con un indígena como guía que a ratos nos abría camino con el machete. Durante la noche anterior llovió bastante y el terreno estaba muy fangoso y resbaladizo y resulto bastante cansado con las mochilas y todo nuestro equipaje. Yo (rober) me caí 4 veces al suelo, tres de ellas sirvieron para reírnos, pero la otra, me caí de morros en un riachuelo y me di un golpe en la rodilla fuertísimo. No podía ni levantarme del dolor y para colmo se mojo la mochila! Tuvo que venir el guía a levantarme y a sacarme asustado del agua. La mochila aun pesaba más y todavía quedaba la mitad del camino… Más adelante, tuvimos que cruzar dos ríos con el agua color chocolate casi por la cintura. Yo tenía media cabeza pensando en las pirañas y cocodrilos (aunque en esta zona no hay) la otra mitad pensaba en proteger la cámara y la mochila del agua. A pesar de ser una excursión dura la disfrutamos muchísimo. Vimos menos animales porque al ir con tanto peso y con tanto barro uno solo mira al suelo, pero aun así vimos tucanes, aves, monos, y una serpiente llamada equis que es de las más peligrosas. Después de 18km y 7horas y media andando llegamos a otra comunidad indígena llamada Semaco donde nos dieron un suelo donde dormir (suelo de verdad) y un plato de arroz con plátano para reponer las fuerzas. Pasamos la tarde y la mañana del día siguiente, jugando con ninos, descansando y mentalizandonos para seguir por la selva, y volvimos a calzarnos las botas de barro, la mochila aun húmeda, los músculos doloridos, y nos pusimos rumbo a otra comunidad llamada La Chunga. Tardamos unas tres horitas en andar los casi 10Km, pero entre los dolores y las agujetas del día anterior se nos hicieron un poco largos. Tuvimos que volver a cruzar otro rio y atravesar una selva espesísima! Surte del guía y su machete (cuchillazo de más de un metro de largo afiladisisisisisimo) Nada más llegar a esta comunidad, nos dijimos que una piragua salía dirección a Sambu, y que era mejor ir en piragua ya que el camino estaba muy sucio de barro y fango así que a cambio de 2 galones de gasolina nos llevaron hasta Sambu y Puerto Indio. Para llegar recorrimos un rio precioso entre arboles y selva. Después de estar dentro de la selva, navegar por un rio tan salvaje te da una sensación de espacio y libertad increíble. El recorrido fue una maravilla. Un pueblecito es latino y el otro es indígena, separados por el Rio Sambu. Nosotros dormimos en una habitación de madera dentro de la única cafetería-bar del pueblo. Y así finaliza nuestra aventura por la selva, destrozados físicamente pero contentísimos por haberlo hecho y superado!
Os dejamos aquí unas fotos! No os perdáis nuestras caras de agotamiento y mi tortazo en el agua!
Seguimos incomunicados. Durante estos días no vemos teléfonos, ni cobertura ni nada de nada. Acojona un poco la verdad. El blog lo vamos escribiendo en papel para que cuando lleguemos a Panamá lo pasemos al ordenador. Aquí no hay nada de nada…
Besos a todos!
Uschi y Roberto

Mogue y la selva... Que selva!

El viaje para llegar a este pueblo es espectacular. Uno recorre como un delta muy grande, lleno de manglares, arboles inmensos y muchos pájaros para luego subir rio arriba totalmente boquiabierto. La entrada al pueblo fue con barro hasta las rodillas. La comunidad es como un oasis en medio de la selva tropical. Es una explanada de hierba y flores con cabañas elevadas y rodeada por la espesa selva. El pueblo tiene colegio, campo de futbol, baloncesto, un par de tiendecitas, un puesto de salud, una cabaña con tv y una cabaña para visitantes con tan solo una mesa y dos hamacas. En el habitan unas 300 personas de la tribu indígena embera.
Aquí nos hemos quedado 3 días. Dormimos en nuestra cabaña, sin puertas ni paredes, dentro de una tienda de campaña que nos prestaron que nos hizo de mosquitera y sobre unas finas esterillas. El sonido de la selva es sencillamente espectacular e indescriptible. No sabríamos como explicarlo pero parece que haya una fiesta constante ahí dentro. Nos organizan para que cada día hagamos las 3 comidas en una casa diferente, pagando 2$ por comida. Eso permite que cada casa pueda ganar un poquito de dinero y a nosotros nos permite ir conociendo a familias diferentes, de varias edades y con diferentes historias. Insistimos en el lujo de poder hablar el mismo idioma, porque las sobremesas que hacemos son eternas y muy interesantes. Comemos arroz, lentejas, plátano, pescado fresco, plátano frito, bananas, patacones. El arroz, las frutas y el café que tomamos lo cultivan ellos y todavía hoy siguen sin utilizar un solo fertilizante o pesticida. Todo es natural y tienen un respeto hacia la selva y hacia sus tierras increíble y eso se nota en la comida porque todo esta buenísimo (aunque poco variado).
Pocas horas después de llegar al poblado, el presidente de la comunidad nos pidió que asistiéramos a una reunión que iban a mantener con un ingles que tiene una fundación y que quiere presentarles unos proyectos teóricamente sostenibles y para el bien de la comunidad. Proyectos como plantar teka, cafetales, producción de miel, placas solares para los hogares, etc. Nos pidió que asistiéramos para hacer de traductores ingles-español porque la última vez que vino este hombre hubo algunos malentendidos y a pesar de las buenas intenciones el pueblo estaba rebotado con la fundación. Estuvimos como 2 horas de reunión, traduciendo y escuchando sus puntos de vista, tanto de la comunidad como de la fundación. No os podéis imagina todo lo que aprendimos en estas dos horas… resulto ser una tarde muy interesante.
Estuvimos hablando mucho rato con el ingles de la fundación y nos explico muchas cosas a cerca de todo lo que ocurre en estas zonas y nos puso al día de lo mal que viven algunos indígenas. Al oscurecer, el chico de la fundación tenía una sorpresa para los niños de la comunidad divertidísima. Saco ante el asombro de los niños dos maletines enormes con rotuladores y un fluorescente ultravioleta. Entonces empezó a pintar con unos rotuladores la cara de un niño pero los niños se reían porque no funcionaba el rotulador. Y de repente… Sorpresa!!! Enciende la lámpara violeta y se iluminan las pinturas!!! Los niños estaban fascinados! Con nuestra ayuda pudimos pintar a toooooodos los niños del pueblo. Algunos incluso se lavaban la cara para que les volviéramos a pintar. Fue genial! Hay varias fotos de este momento que han quedado muy chulas.
Pero el plato fuerte está por llegar. A este lugar vienen especialmente algunos fanáticos de los pájaros porque a unas 2,5 horas de caminata, se puede ver el águila harpía, que es un pájaro precioso en grave peligro de extinción y símbolo nacional de Panamá. Nos dijeron que hacía tiempo que no estaba el águila y que los turistas que venían se iban muy decepcionados, pero aun así pedimos que un guía nos llevase hasta allá. Teníamos muchas ganas de andar por la pura selva. Empezamos a caminar por los barrizales de la selva, al principio con cuidado para no mancharnos las botas pero al cabo de un par de kilómetros ya íbamos de barro hasta el culo. Al llegar a la zona del águila no vimos nada en el árbol, solo un nido muy grande en lo alto de un árbol inmenso. Después de unos minutos… “que es eso??” “ El que?? Donde??” “Uaaau, es el águila Harpia!!!” Ahí la teníamos, la madre de todas las águilas ante nuestros ojos!!! Pudimos verla!!! Después de intentar algunas fotos a lo lejos, decidimos volver a “casa”. Teníamos que recorrer de nuevo los 7km que anduvimos por la selva y barro. La ida fue tranquilita, pero la vuelta fue espectacular. Primero vimos unos monos pequeñitos que al oírnos se acercaron a curiosear, luego vimos una ranita tropical negra de putos amarillos, tucanes, aves, mariposas gigantes (como de 15cm!!). Íbamos caminados fascinados cuando oímos unos sonidos extraños a nuestras espaldas. Al girarnos vimos movimiento en el suelo pero no reconocimos al animal. Estaba tan solo a unos metros, justo en el sendero, y al acercarnos vimos que era una culebra grandecita grandecita… comiéndose a un sapo bastante grande. Si os fijáis en la foto no veréis la cabeza pero si se aprecia una patita del sapo estirada… Solo os digo que se me pusieron los huevos por corbata y notaba los latidos de mi corazón en la cabeza, pecho, manos y todo el cuerpo!! Seguimos de camino a casa y debo confesar que en ese momento ya deseaba estar en mi tranquila cabañita. Ya había visto todo y suficiente por hoy y todo de bien cerquita. Pues no!! Aun la selva tenía una sorpresita para nosotros, ya que de pronto, justo en un árbol delante nuestro había dos alacranes (escorpiones) mortales poniéndose ciegos de terminas. Un macho y una hembra. Ahí ya me temblaron hasta las uñas porque se acojono hasta nuestro guía!!! Así que mi pregunta fue.. “Cuanto faltaaaaa????” Teníamos como una risa tonta encima con un sentimiento como de incredulidad ante la inmensidad de lo salvaje. Al llegar al pueblecito, de nuevo contamos nuestras aventuras a los indígenas y se reían de nosotros a más no poder, pero por otro lado estaban muy contentos porque el águila arpía había vuelto. Pasadas unas horas, todo el pueblo sabía que el águila había vuelto al nido. Por nuestra parte, la selva se ha ganado TODO nuestro respeto.
Y así pasamos los días, conociendo a esta tribu fascinante, cultura, costumbres, artesanía, organización, vivencias… y todo esto en medio de una selva espectacular superando todo tipo de expectativas.
Besos todos y gracias por seguirnos!
Uschi y Robert

El Darien, no sabemos muy bien a donde vamos.

Hola a todos!! Despues de 20 dias sin internet, tenemos mucho que contar asi que volvemos a la carga con el blog! Gracias a todos los que nos habeis enviado comentarios y mails!! Prometemos varias aventuras en los proximos post!
A los que ya nos conocéis, sabéis que nos gusta la aventura y lo desconocido. Panama es un país cuyo turismo todavía no ha explotado, aunque si hay ciertas zonas concurridas. Lo más lejano y poco visitado de Panamá es la provincia del Darién, situada en el sur del País y fronteriza con Colombia. El Darién es zona de un gran alto valor ecológico ya que es una selva tropical muy estrecha que separa los dos océanos y los dos continentes con más de 10000 especies y plantes y 1500 clases de arboles. Después del Amazonas, dicen que el Darién es el segundo pulmón del mundo. Además en esta provincia están las dos comarcas indígenas donde viven las tribus wounaan y embera.
En esta ocasión, no hemos conocido a ningún viajero que haya pasado por aquí y tanto en internet como en la guía apenas hemos visto información, así que nos fuimos a la estación de autobuses sin saber muy bien a dónde íbamos. Lo que si sabíamos esta donde no se puede ir por la presencia de las guerrillas que controlan las fronteras y el narcotráfico, una de las razones por las que el turismo no llega. Una fama no merecida.
Empezamos nuestra aventura en un autobus de 6 horas que nos dejo en Santa Fe. Allí pudimos visitar a la primera comunidad wounaan, Puerto Lara. Estas tribus viven con un pie en el pasado y otro en el futuro. Por un lado viven en cabañas sin paredes ni puertas, sin electricidad y sin camas ni comodidades, pero por otro lado visten camisetas del barca, gorras nike y las mujeres telas “made in Japan”, aunque aun se puede ver algún indígena vestido como antaño. La gente es muy amable con nosotros. Enseguida te invitan a sus casas, a probar sus comidas y a sus fincas donde tienen plantaciones orgánicas de arroz, café, maíz y cana y algunas frutas. Hicimos nuestra primera caminta por la selva, nos tatuaron los cuerpos con 'jagua' y empezamos a conocer las costumbres indigenas. Todavía estamos en la puerta de entrada a la provincia así que decidimos adentrarnos un poco más. Para llegar a las zonas más remotas tuvimos primero que llegar hasta La Palma, primero en chiva (mini bus tipo furgo) y luego en panga (barquita a motor). La Palma es la capital de la provincia, un pueblo latino mezcla de mestizos e indígenas. El pueblecito solo tiene una calle con un puesto de internet cerrado y alguna tienda y mini mercado. Son casitas de madera no muy bonitas y en si el pueblo no tiene mucho. Aquí se respira un carácter latino, con cantinas y musiquita en varios rincones (bachata y ballenato). Nos alojamos 2 días en una pensión regentada por la maestra Guillermina, que nos hizo sentir como en casa. Después de 8 meses de viaje por Asia, ahora estamos encantados de poder comunicarnos en el mismo idioma que los locales, aunque confesamos que echamos de menos la excelente comida asiática, ya que aquí la dieta es a base de frituras, muchas guarradas y sobretodo muy poca variedad. Hay mucha obesidad, sobre todo entre las mujeres. Apenas comen verdura y fruta. Os parecerá mentira, pero no hemos visto tomates ni hortalizas ni frutas en casi 20 días de viaje.
Durante un paseíto por las afueras, nos encontramos una familia indígena que nos dejaron una mini piragua para dar un paseo a remo. Estábamos felices con nuestro juguetito. Nos parecía muy autentico remar en un tronquito tallado a mano y tan pequeñito. La alegría duro apenas unos segundos porque a segunda remada nos fuimos al agua vestidos, con el móvil nuevo de hace 4 días, ropa, cartera… Yo no sabía si reír o llorar. Las que sí se reían eran las indígenas, que no daban crédito de mi patosidad y torpeza. El móvil ya no resucito y con el perdimos todos los contactos de nuestros amigos panameños.
Aquí no hay infraestructuras, no hay carreteras, coches, motos, pero si hay selva, selva, mas selva, ríos y mar. Así que si uno se quiere mover y viajar tiene 3 opciones: alquilar una panga privada o viaje especial con un coste mínimo de 70$ por viaje; recorrer las distancias a pie y selva a través; o acoplarse a las pangas públicas que hay semanales donde se paga 10$ por persona. Nosotros queríamos llegar a Mogue, un pueblecito indígena en medio de la selva y de cara a un rio. Como caída del cielo, conocimos a Elisabeth, una guapa profesora de primaria (de las pocas con tipin del pueblo). Esto es lo bueno de viajar con tiempo, en países donde existe el tiempo. Nos pasamos toda la tarde charlando, escuchando música y viendo videos de sus fiestas panameñas. Al día siguiente nos íbamos e gratelo con un grupo de profesores en dirección a Mogue. Tenemos una flor en el culo…
Aqui os dejamos unas fotitos!!! Vereis los primeros indigenas, fauna y flora de la selva.
Besitos a todos!
Uschi y Robert