31 dic. 2009

Feliz 2010!!!!

A todos nuestros lectores....
FELIZ 2010!!!!!
Prometemos más fotos y aventuras para el próximo año, aunque reconocemos que será difícil superar el 2009! Esperamos que todos tengáis un 2010 espectacular, auténtico y que supere el presente año. Nuestros mejores deseos para todos vosotros!
El último mes lo hemos pasado en Perú y ahora estamos en Bolivia, donde hemos pasado las Navidades y pasaremos el último día de este año para recibir el próximo!
En breve colgaremos nuestras últimas aventuras y fotos. Hemos hecho dos trekkins en Perú, excursión en moto, salidas en bicicleta, unas Navidades boliviano-españolas divertidísimas, lugares espectaculares y millones de anécdotas con Bárbara y Jorge.
¡Hasta el próximo año y no dejéis de conectaros y de enviar vuestros comentarios!
Besos!!!!
Uschi y Roberto

17 dic. 2009

San Pedro de Atacama, por Ana y Arnau

Partimos desde Santiago de Chile rumbo norte y tras veintitrés horas de agradable y cómoda travesía en Tur line (autocar) llegamos al anochecer a San Pedro de Atacama. San Pedro se encuentra a una altura de aproximadamente unos 2.300m y una distancia de unos 100Km del nucleo urbano más próximo, Calama.
Nos acoge un austero y encantador pueblecito cuya vida se articula entorno a su calle principal, Caracoles.
Las casas construidas con ladrillos de adobe (arcilla, guano y paja), algunas de ellas pintadas de blanco y bellamente combinadas con puertas y ventanas azules, no tienen más de una planta de altura. Techos de madera de cactus cubierta por adobe o paja.
Muretes de adobe con ramas secas en su parte más alta para disuadir intrusos, calles de tierra árida peinadas por un vaivén de gente, coches y perros de buen ver atentos ante cualquier posible bocado.
Encarando la calle Caracoles se divisa en el horizonte una imponente y árida Cordillera que nos recuerda la vastedad del desierto atacameño que nos rodea.
Una plaza adoquinada exhibe el ayuntamiento, el museo arqueológico y la encantadora iglesia que ya es monumento nacional.
Nos llama la atención que esta seductora y cuidada estética no haya estado en detrimento de la gran oferta turística que San Pedro nos ofrece.
Gran número de alojamientos para el turista, restaurantes, cafés y agencias que nos ofrecen prácticas de “sandbord”, excursiones en bicicleta y a caballo atravesando valles y quebradas, visitas al valle de la Muerte y de la Luna, visitas al salar de Atacama, tour astronómico, treckings a los volcanes, visita a los Geisers del Tatio, visitas a las lagunas altiplánicas…
Es digno de ser mencionado el bien llamado “mal de altura”, “soroche” o “puna” que nos puede afectar e incapacitar físicamente si no es debidamente tenido en cuenta. Al iniciar un trecking o realizar una ascensión, la marcha debe ser medida y pausada con frecuentes paradas que permitan que el cuerpo se vaya aclimatando a la disminución de oxígeno.
La sequedad del ambiente es otra compañera de este desierto donde será por ello importante beber agua con frecuencia y cubrirnos para protegernos del Sol. Interesante el semáforo indicador de radiación ultravioleta que se encuentra junto al museo.
Durante nuestra visita a las lagunas altiplánicas de Miscanti y Miñique, a más de 4.000m de altitud, quedamos prendados de la armonía con que el indígena convive con la naturaleza. Ejemplar conciencia ecológica, respeto, agradecimiento, cuidado y amor a la “Pachamama”, la madre tierra que nos acoge y se nos ofrece generosa.
A menudo el indígena se ve ante el dilema de escoger entre seguir su vida plácida observando sus tradiciones y la tentación de una ganancia muy superior al servicio del turismo a costa de su intimidad.
Son frecuentes en San Pedro los cortes de suministro de agua, pues la combinación de las escasas lluvias, ni tan solo una semana en todo un año, y la cada vez mayor afluencia de turistas sin hábitos de conciencia en su consumo, lo hacen necesario.
Nos llevamos impreso en el corazón la emoción de las experiencias vividas en amorosa compañía, las rica sinfonía de marrones que exhibe la tierra seca y salada, sus sombras azuladas, su majestuosidad, nuestra pequeñez, su desnudez y austeridad, nuestras máscaras, sus cielos azules, límpidos y claros, su paz y su silencio, su generosidad y nuestra necesidad de un agradecimiento sincero. Sentimos el corazón colmado.
Ana y Arnau

8 dic. 2009

San Pedro de Atacama

Tenemos nueva visita!!! Chile está en el culo del mundo, pero parece haber sido el mayor punto de encuentro de este viaje! Esta vez son Ana y Arnau, hermana y cuñado de Uschi. Nos avisaron con un mes aproximadamente que nos vendrían a ver y así lo hicieron y lo mejor de todo es que venían 100% a la aventura porque no decidimos los planes que haríamos hasta que ellos llegaron a Santiago.
Aterrizaron en la capital chilena y teníamos 11 días para estar juntos. A su llegada, visitamos una bodega a las afueras de santiago e hicimos una pequeña cata de vino y después de conocer un poco Santiago, cogimos un bus a San Pedro de Atacama, que está en el norte del país. Tardamos 22 horas de bus para llegar!!!!, pero la verdad es que el viaje vale la pena porque cruzas más de 1000km de desierto y los paisajes son alucinantes! Ahora somos 5 viajando y las decisiones son un pelín más lentas y problemáticas, pero como siempre, todo ha salido impecable. No me voy a enrollar en este post, porque le hemos pedido a Ana y a Arnau que lo escriban ellos, pero os adelanto que hemos hecho todo tipo de actividades: dos excuriones en bici a 2500m, con pinchazos y rescate incluidos, hemos esquiado en dunas, hemos subido a un volcán de 5400m de altura(bueno, yo me quede en los 5100 porque me pilló un mal de altura que me dejo KO) pero el resto subieron como campeones!! visitamos el salar de Atacama, los altiplanos, el valle de la luna, el valle de la muerte y cada día nos sorprendíamos por sus increíbles paisajes desérticos, su luz, sus volcanes.... Impresionante! Pinchad para las las fotos y el siguiente post lo escribirá Ana y Arnau!
Besos
Uschi y Robert

5 dic. 2009

El tesoro escondido de Chile: Los Leria-Osés

A mediados de Octubre aterrizamos en Santiago de Chile. Una de las razones principales para volar a este país se remonta unos 8 años atrás, cuando en una reunión de la familia Osés conocí a Gina, una prima hermana de mi madre instalada en Santiago desde hace más de 20 años. Fue una conversación corta porque éramos tropecientos Osés pero me dijo algo así: “Si viajas a Latino América no te pierdas Chile... te esperamos!” ¡Dicho y hecho!, nos presentamos de un día para otro en casa de nuestra tía Gina, sin saber casi nada de ella porque la relación hasta ahora se había limitado a esa conversación de 3 minutos. Pues vaya vaya con “la tía Gina”, no tiene peligro ni nada!!!! Desde el minuto cero nos acomodó en su casa y sin darnos cuenta ya teníamos planificado un mes vista. Conocimos a Andrea, nuestra “nueva prima” que nos sacó a pasear por la noche Santiagueña, y nos ha cuidado como a sus mejores primos, a las amigas de Gina, Sonia, Patuchi, Carmen que nos cosieron a preguntas y respuestas y lo pasamos en grande con ellas. Y todo esto siempre con el toque especial de “tío Jaime”, el mayor gozador del universo, que nos ha hecho sentir como en casa o incluso mejor! Nos espera un mes de la leche, que ahora os intento contar. Hemos encontrado un tesoro escondido sin buscarlo: nuestra familia chileno-española.
Llegar a Santiago ha sido como volver a una capital europea. Después de tantos meses dando tumbos por el mundo, hemos aterrizado en una ciudad con una oferta cultural que triplica a todo lo que hemos visto hasta ahora. Ciudad financiera, un metro increíble, universidades, ferias, restaurantes, arte, museos y gente para todos los gustos. La primera semana la pasamos en familia en Santiago y en Cachagua, un pueblecito a pie de playa. Un buen libro, una buena comida, un paseo por la playa, una siesta de campeonato, un parchís y risas, muuuuuuchas risas con Gina y Jaime. Nos dedicamos al turismo y al relax porque pronto iba a empezar la marcha. Recibo un mail de Iñigo Orbaneja preguntándome “dónde estás que voy”. “Estamos en Chile, te esperamos!”. A los tres días aterrizaba Iñigo y se unía al viaje!. Gina y Jaime nos ofrecieron una casita en el sur de Chile y sin pensarlo ni medio segundo nos fuimos en autobús a Pucón, un lugar precioso con un volcán activo nevado desde la falda hasta su pico y con cientos de actividades deportivas para hacer. Estuvimos 3 días instalados de lujo. Creerme que estar en una casa, en tu habitación, una buena cocina y un largo etc no tiene precio cuando viajas en el plan que viajamos. Estábamos encantados! Hicimos un buen rafting, visitamos unas termas, disfrutamos de la casa y paseamos por los alrededores, pero nos quedamos con las ganas de subir al volcán que quedó casi siempre tapado por el mal tiempo. Y fue entonces cuando Angie, una amiga de Iñigo de Santiago nos llamó para invitarnos a pasar 3 días a casa de su “pololo” Rodo. Nos hicimos las maletas, autobús de nuevo y rumbo sur, hacia Puerto Varas para luego ir al Lago de todos los Santos, en la Reserva Nacional de Vicente Perez Rosales, donde nos instalamos en casa de “Don Rodo” (me encanta lo de Don...jejejeee). El sitio es sencillamente espectacular. Estamos en un lago, en una casita donde solo se puede llegar en barca, sin cobertura, ni coches ni ruidos. Solo la Naturaleza (en mayúscula porque lo merece) y nosotros, un grupo divertidísimo de 2 chicas canadienses, Rodo, Angie, Pato, Uschi, Iñigo y yo. Podría hablaros de lo bonito que es todo esto, de lo increíble que es el paisaje volcánico nevado, de lo verde que es todo y de la cantidad de agua y cascadas que hay, del color del agua del deshielo y de un largo etc, pero prefiero que veáis las fotos que seguro que lo explican mejor que yo. Pero las fotos tienen un problema, pues no explican lo bien que nos trataron los anfitriones, lo hospitalarios que fueron con nosotros, lo divertidos y atentos, lo simpáticos e interesantes y lo bien que nos lo hicieron pasar esos 3 días. GRACIAS Rodo, GRACIAS Angie y GRACIAS Pato!!!
Justo antes de irnos al lago, Jorge (mi primito del alma), me avisó también que se unía a nuestro viaje así que al volver a la civilización, nos despedimos de todo el grupo. Unos volvían a Santiago a currar, Iñigo volvía a Barcelona para estrenar piso con Inés (Obe, gracias por tu visita!!!!) y nosotros volvíamos a Pucón a recibir a Jorge. Como véis, no hemos parado!. BUUUUAAAAAAAAaaaa, vaya trío nos hemos ido a juntar! Con Jorge pasamos unos días en Pucón, haciendo deporte, pescando truchas, viendo llover (que no paró), haciendo excursiones en 4x4, aprovechando y exprimiendo todas las facilidades de la casa (paseitos por el jardín, hot tube...) y comiendo como reyes.
Pronto nos volveríamos a encontrar con nuestros tíos, pero esta vez lo haríamos en otro lugar, igual de espectacular que los anteriores pero con más encanto que ninguno, porque estuvimos 4 días en familia que no olvidaremos jamás. Estamos en Lago Ranco, en una casita con unas vistas al lago que sinceramente, no se describir, pero como diríamos algunos “se te caen los huevos al suelo”. No sé ni por donde empezar a explicaros todo lo que hicimos! Os voy a pegar un trocito de mi diario de cuando estuvimos ahí porque quizás es la mejor manera de explicar un día cualquiera en Lago Ranco: “Hoy me he despertado cuando el cuerpo me lo ha pedido. Lo primero que he hecho ha sido dedicar 25 minutos a la meditación. Hace más de 3 semanas que no me sentaba y empezaba a preocuparme. Después me he vuelto a meter en la cama a disfrutar del ventanal de cristal con vistas al paraíso. Una explosión de trillones de verdes, azules, grises y plateados del lago. Me he despertado por segunda vez. Dulce despertar. Es increíble salir de la habitación con las pilas puestas y dar los buenos días a la Familia. Somos tres Osés!!!. Un desayuno de esos de 45 minutos, primero salado, luego dulce, leche recién ordeñada de la vaca Jacinta y recién hervida, mermelada de los frutos del jardín, pan casero recién horneado y huevos recién puestos por las gallinas de tío Jaime. Una maravilla. Tras una digestión todavía en pijama, una hora larga de yoga, con Gina de profe. Unos minutos de relajación de todo el cuerpo para acabar. Volver a despertarse en el paraíso por tercera vez. Un té. Un paseo por los alrededores de 3km, siempre cambiante. Vuelta a casa y cervecita en Familia, aperitivo y comilona…” no sigo porque no me creeríais!!! No hace falta que os diga lo bien que lo pasamos!!! Hicimos deporte todos los días, probamos los cochinillos de tío Jaime, los corderos, empanadas riquísimas, fuimos a visitar el jardín de rododendros y azaleas más grande de Chile, que está en un campo de golf privado, bajamos al lago, paseamos por las montañas, vimos buenas películas, siestas en el salón con la chimenea chispeando y todo siempre en compañía de Chufi, y sus cachorros, 3 galgos preciosos y cariñosisimos que aprovechando la presencia te Jaime dejaron los piensos, para comer como auténticos reyes. Lo pasamos chaaaaaaaaaaancho!!!
Al irse Gina y Jaime de nuevo a Santiago, nos quedamos los tres unos días más por el sur y aprovechamos para visitar toda la zona. Hicimos un rafting impresionante por un río cerca de Puerto Varas que debería estar 2 grados porque pasamos un frío pelón! Recorrimos en 4x4 la isla Chiloé, perdiéndonos por sus carreteras, rincones, playas y parques naturales. De vuelta comimos por dos duros en un buen restaurante que nos costará olvidar por lo que nos reímos los tres juntos, y pasamos el último día encerrados en la casa del Lago Ranco, bajo un diluvión de agua y frío que nos mantuvo debajo de la mantita 24horas...
Volvimos a Santiago para pasar los próximos días en familia de nuevo. Jorge preparó una cena en casa de Gina y Jaime para sus amigos que todavía hoy se están chupando los dedos, salimos a conocer la noche santiagueña con Andrea y recibimos a nuestra próxima visita: mi primo Antoine, que vino a Santiago por temas laborales y que aprovechamos para escaparnos a la playa, hacer surf, beber buen pisco, y en definitiva pasar los días juntos. Yo cada vez que analizaba la situación alucinaba. Estar en casa de nuestra “nueva” familia chilena, Jaime y Gina liderando el finde, en compañía de mis primos prefes Jorge y Antoine, con nuestra “nueva” prima Andrea... que si vamos a hacer surf, que si la puesta de sol en el yakuzi, que si un paseito a la playa, que si nos escapamos a pasar el dia a Valparaíso, no sigo que me odiaréis..............
Y así hemos pasado nuestro primer mes en Chile. Como veis el viaje va dando bandazos de un lado al otro. Ahora nos ha tocado el lujo, la familia y los amigos. Hemos dejado los hostales incómodos atrás y las experiencias intensas de Asia o de la selva panameña para vivir en familia las siguientes aventuras. La verdad es que hemos disfrutado al máximo todos los días, aunque con tantos contrastes entre el antes y el ahora os podéis imaginar lo fácil que es pensar continuamente en Kent School (cole de Nepal), en nuestros amigos los monjes y en todo lo que vamos dejando atrás.
Pues nada, solo nos queda mandar un beso enorme a nuestro tesoro chileno, hasta ahora escondido, Gina, Jaime y Andrea y dar las gracias a todos los que nos habéis recibido en este maravilloso país.
AH!!!! y sentimos tardar tanto en actualizar el blog, pero como habéis podido comprobar, con tantos planes y cosas que hacer es casi imposible escribir.
Os dejo aquí varios links de fotos de Chile. Espero que os gusten!
Chile3 (faltan fotos, pero es que hay taaaaaantas que no sabemos por donde cortar!)
Y a quien le gusten las flores que entre en esta galeria
Besos a todos,
Uschi y Robert