4 abr. 2009

Treking tribus Palong


Despues de unos dias de lujo con la familia, volvemos a nuestro dia a dia. Nos dirigimos a Hsipaw, un pueblecito con encanto en el centro-este del pais desde donde se pueden hacer trekings. Pero antes tenemos... 9 horas de viaje en un autobus!!!!! que si lo ve mi madre le da un patatus!! En un autobus mediano viajabamos unos 45 pasajeros. De la mitad para atras todo eran maletas, muebles, cajas de frutas, cestas, bolsas, y un largo etcetera. Y debajo de nuestros pies todo eran cajas de tomates. Apenas nos cabian las piernas. Yo (robert) por primera vez en el viaje he tenido "cagaleras" y en el autobus iba acojonado por si me entraba un pronto de esos. Me imaginaba parando el autobus, saltando por encima de la gente (no hay pasillo en el autobus) para salir a cagar al arbol mas cercano... incluso estudie la posibilidad de la ventana.... buf... que mal rato!!! Si si... reiros... pero yo estaba acojonado!!!
En Hsipaw vivimos la Birmania mas rural y alejada. Alli conocimos a Mr. Bean (el vendedor de "beans" en el mercado local que hace de guia de trekings cuando aparece algun turista). Y aqui empieza nuestro treking. Un paseo de 2 dias. Mr Bean, Erik (un viajero sueco), Uschi y yo. El primer dia ascendimos unos 1.150m y andamos algo mas de 8 horas. Las 3 primeras horas fueron horribles porque el paisaje era desolador. Cientos de arboles quemados y talados por los pastores. Para poder sobrevivir, los pastores se ven obligados a quemar arboles y talar laderas de montañas enteras para que crezca buen pasto para sus animales. Arboles preciosos, altos, sanos, toooooodos convertidos a cenizas. Horrible!! Ademas entre que es la epoca seca y que hay fueguecitos por todas partes la visibilidad era malisima, el calor horrible y solo olia a cenizas. Por suerte al ir ascendiendo el paisaje fue cambiando. Empezamos a ver plantaciones de te (muy diferentes a las de la India), de soja y de arroz. Vimos arboles de teka, tamarindos, y muchos mas que no conocemos. Pasamos por 4 poblados de tribus Chang hasta que llegamos al ultimo poblado ya de tribus Palong, donde nos quedamos a dormir.
El poblado tiene unos 700 habitantes aproximadamente. Esta a 4 horas en coche de la ciudad mas cercana y a 4 horas tambien caminando de la misma ciudad. Curioso, verdad? Aqui conocimos a Kili, un chaval de 27 años con 2 hijos que tuvo la suerte de ser escolarizado en Hsipaw. Es bastante culto y habla muy buen ingles y nos ha podido explicar cientos de cosas interesantes. El ha controlado los proyectos de las Naciones Unidas en 4 poblados durante unos años con unos resultados excelentes. Todos tienen pozos de agua potable y estan construyendo una escuela para niños. Kili nos cuenta que ellos son Palong y que son unicos y esta feliz de que gente como nosotros vayamos a conocerles. Se enorgullece de que el mundo los conozca. Viven en las montañas y son "independientes". Son familias muy humildes y con escasos recursos pero aqui nadie pasa hambre y todos tienen empleo en los campos de te o en cualquier otra cosa. La poca electricidad que tienen proviene de un generador que funciona con energia hidraulica pero la verdad es que no hemos visto ninguna bombilla. Al caer la noche solo se ven luces de velas y algunas linternas. La oscuridad es total y el cielo muy estrellado.

La comida que nos han servido estaba deliciosa. Hemos comido sopa de algas de rio, arroz, hojas de banyan tree, sopa de hojas de noseque con gengibre salvaje (nada que ver con el que habiamos conocido hasta ahora...). Por la noche hemos compartido un licor de arroz y fumado los autenticos puros locales.

Hemos dormido en casa de los padres de Kili sobre unos colchones de un dedo de ancho en el suelo de su casa. Dormimos junto a dos hijos, la abuela, el padre, el guia y dos gatos. Justo debajo teniamos gallinas, un bufalo, caballos, gallos, perros... Creo que es de las familias mas ricas del pueblo porque no les falta de nada!

Aqui, por supuesto, los pañales no existen. Y un momento muy gracioso fue por la mañana, cuando despues de desayunar, el hijo mas pequeño de Kili dejo un regalito en medio del suelo de la casa!! De golpe oimos un grito de una de las mujeres y venga todas corriendo a limpiar el suelo antes de que nos diesemos cuenta... jeje!
Nos alucina ver como esta gente vive con tan poco y son tan felices. Por supuesto, tambien hemos podido ver la dureza que supone la vida del campo y montaña en la gente que nos hemos ido encontrando en el camino; Niños descalzos y de rostros ya duros, manos callosas, alcohol por las noches y mujeres trabajando de sol a sol. Pero son felices. Al menos eso creemos.
Al dia siguiente visitamos el monasterio, el templo y sobre las 10 de la mañana volvimos de nuevo a Hsipaw, con algo de agujetas y dolor en los pies.
Llevabamos tiempo queriendo hacer algo asi. Ha sido una experiencia muy fugaz pero muy interesante. El proximo que hagamos intentaremos quedarnos mas tiempo para disfrutarlo todavia mas.
Ahi van unas fotillos!
http://leporito.smugmug.com/gallery/7848205_9NV3A/1/508670717_S3taX
Besooooos,

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