18 sept. 2009

Al Corazón de la Selva, con un par…

Mogue es la comunidad más cercana al mar según nuestro mapa, y nosotros teníamos ganas de adentrarnos en la selva a visitar otras comunidades de esta misma tribu Seguimos improvisando en nuestro viaje y decidimos viajar hasta Sambu, para luego navegar rio arriba. Para ello podíamos ir en una piragua con motor pero los locales nos dijeron que se podía llegar andando selva a través a lo largo de dos días. Así que nos lanzamos a un treking al corazón de la selva. La primera etapa fue durísima. Anduvimos 18km selva a través con un indígena como guía que a ratos nos abría camino con el machete. Durante la noche anterior llovió bastante y el terreno estaba muy fangoso y resbaladizo y resulto bastante cansado con las mochilas y todo nuestro equipaje. Yo (rober) me caí 4 veces al suelo, tres de ellas sirvieron para reírnos, pero la otra, me caí de morros en un riachuelo y me di un golpe en la rodilla fuertísimo. No podía ni levantarme del dolor y para colmo se mojo la mochila! Tuvo que venir el guía a levantarme y a sacarme asustado del agua. La mochila aun pesaba más y todavía quedaba la mitad del camino… Más adelante, tuvimos que cruzar dos ríos con el agua color chocolate casi por la cintura. Yo tenía media cabeza pensando en las pirañas y cocodrilos (aunque en esta zona no hay) la otra mitad pensaba en proteger la cámara y la mochila del agua. A pesar de ser una excursión dura la disfrutamos muchísimo. Vimos menos animales porque al ir con tanto peso y con tanto barro uno solo mira al suelo, pero aun así vimos tucanes, aves, monos, y una serpiente llamada equis que es de las más peligrosas. Después de 18km y 7horas y media andando llegamos a otra comunidad indígena llamada Semaco donde nos dieron un suelo donde dormir (suelo de verdad) y un plato de arroz con plátano para reponer las fuerzas. Pasamos la tarde y la mañana del día siguiente, jugando con ninos, descansando y mentalizandonos para seguir por la selva, y volvimos a calzarnos las botas de barro, la mochila aun húmeda, los músculos doloridos, y nos pusimos rumbo a otra comunidad llamada La Chunga. Tardamos unas tres horitas en andar los casi 10Km, pero entre los dolores y las agujetas del día anterior se nos hicieron un poco largos. Tuvimos que volver a cruzar otro rio y atravesar una selva espesísima! Surte del guía y su machete (cuchillazo de más de un metro de largo afiladisisisisisimo) Nada más llegar a esta comunidad, nos dijimos que una piragua salía dirección a Sambu, y que era mejor ir en piragua ya que el camino estaba muy sucio de barro y fango así que a cambio de 2 galones de gasolina nos llevaron hasta Sambu y Puerto Indio. Para llegar recorrimos un rio precioso entre arboles y selva. Después de estar dentro de la selva, navegar por un rio tan salvaje te da una sensación de espacio y libertad increíble. El recorrido fue una maravilla. Un pueblecito es latino y el otro es indígena, separados por el Rio Sambu. Nosotros dormimos en una habitación de madera dentro de la única cafetería-bar del pueblo. Y así finaliza nuestra aventura por la selva, destrozados físicamente pero contentísimos por haberlo hecho y superado!
Os dejamos aquí unas fotos! No os perdáis nuestras caras de agotamiento y mi tortazo en el agua!
Seguimos incomunicados. Durante estos días no vemos teléfonos, ni cobertura ni nada de nada. Acojona un poco la verdad. El blog lo vamos escribiendo en papel para que cuando lleguemos a Panamá lo pasemos al ordenador. Aquí no hay nada de nada…
Besos a todos!
Uschi y Roberto

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